PUESTA DE SOL CALDERA DE TEJEDA

Arqueoastronomía en Canarias

...Contaban el año por 12 meses, i el mes por lunas, i el día por soles, i la semana por 7 soles. Llamaban al año Achano. Acababan su año a el fin del quarto mes: su año comensaba por el Equinoccio de la Primavera, i al quarto mes que era cuando habían acavado la sementera, que era por fines de junio, hacían grandes fiestas por nuebe días continuos,...

... Contaban su año llamado Acano por las lunaciones de 29 soles desde el día que aparecía nueva, empesaban por el estío, quando el Sol entra en Cancro a 21 de junio en adelante, la primera conjunción, y por 9 días continuos hazian grandes vailes y convites, y casamientos haviendo cojido sus sementeras, hazian raías en tablas, pared o piedras; llamaban tara, y tarja, aquella memoria de ¡o que significaba ...

Hay crónicas que también nos hablan de festividades conectadas con la posición del Sol, la Luna y alguna estrella en otras islas, como La Palma, Tenerife y Fuerteventura, y que estaban intrínsecamente conectadas con el ciclo agrícola, sugiriendo, así, algún tipo de calendario aborigen.

Arqueólogos e historiadores coinciden en el posible origen proto-beréber de esta primera población que alcanzaban las costas del archipiélago en las sucesivas migraciones desde el noroeste de África.

Aunque estos antiguos habitantes canarios tenían una vida propia del Neolítico, su organización social, política y religiosa se encontraba relativamente desarrollada.
La actividad económica era eminentemente agropastoril centrada sobre todo en la cría de cabras y ovejas, y en el cultivo de cereales de trigo y cebada, sobre todo en Gran Canaria y Tenerife.

El mundo mágico y religioso aborigen estaba íntimamente relacionado con los fenómenos naturales y con el ciclo vegetativo. Los cultos astrales constituyeron una constante en casi todas las islas, pues según las crónicas más antiguas, el Sol y la Luna fueron venerados por los antiguos canarios. En Gran Canaria algunos autores sugieren que el Sol pudo llamarse “Alcorán”. El Papa Urbano V en su bula de 1369, ya indicaba que los habitantes de Gran Canaria practicaban un culto al Sol y a la Luna. En Tenerife, los guanches adoraban a un Dios supremo llamado “AchguayerxeranAchoronAchaman” que ciertos investigadores identifican con el astro rey, conocido también como el “Magec”.

Tampoco es de extrañar que los antiguos canarios siguiesen los movimientos de los astros del cielo puesto su economía eminentemente agropastoril dependía de los ciclos del cielo. Como se podrá ir comprobando a través de estas páginas se puede afirmar que nos encontramos ante una sociedad prehispánica aventajada, en cuanto a la observación astronómica, con respecto a otras de similar desarrollo. El estudio se centra en dos fuentes; en las escritas, estudiadas por los historiadores que podríamos llamar “etnoastronomía” y en el estudio directo de campo del legado arqueológico estudias por arqueólogos y arqueoastrónomos.


Bibliografía:
Reflejo del Cosmos (J.A. Belmonte)
Las leyes del Cielo (J.A. Belmonte)
Arqueoastronomía Hispana (J.A. Belmonte, varios autores)

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